Tipos de papel

Según el documento, su finalidad o el tipo de contenido, es importante conocer los tipos de papel que puedes utilizar para imprimir.
Cada tipo de papel está caracterizado por un gramaje, una producción y un acabado que determinan la transparencia, el aspecto visual, el peso, el grosor, el grado de transparencia, el efecto al tacto y la duración del mismo.

Qué es el gramaje de una hoja de papel

El gramaje es «el peso de una hoja de papel de un metro cuadrado de superficie». Se mide en gramos por metro cuadrado (g/m2). Según esto, la hoja de papel tendrá una determinada consistencia (mayor cuanto mayor sea el gramaje) y un cierto grado de transparencia (mayor cuanto menor sea el gramaje y viceversa)
El papel habitual para fotocopias tiene un gramaje de entre 60 y 90 g/m2, siendo el más común el de 80gr; la cartulina oscila entre 150 g/m2 y 350 g/m2.

Tipos de papel para imprimir

Papel offset

El más reconocido y reconocible para la mayoría. El papel offset blanco, el más común para fotocopiadoras e impresoras, tiene una superficie mate y porosa lo que favorece la óptima absorción de la tinta resultando ideal para textos. Disponible en diferentes calidades de blanco y, también, en colores.

Papel estucado o couché

Con acabado mate o brillante, el papel estucado presenta una superficie muy lisa y suave, no absorbe tinta por lo que los colores resaltan más. Utilizado en la impresión de revistas, folletos publicitarios o pósters.

Cartulina

Compuesta por distintas capas de pasta de papel que le otorga rigidez, puede ir estucado en una o ambas caras.

Papel ecológico

Se obtiene de bosques certificados “Forest Stewardship Council” (FSC). Debe cumplir ciertos requisitos que mitiguen el impacto ambiental en su producción, sustityendo algunos compuestos por otros menos contaminantes y disminuyendo los resíduos tóxicos, en favor de la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente. Puede ser reciclado si cumple con los criterios medioambientales descritos en su fabricación.

Papel reciclado

Es el papel obtenido de la recuperación de papel y cartón ya usado. Su fabricación puede resultar más contaminante que el papel ecológico, aunque favorece la economía circular sostenible. El resultado es un papel menos blanco y más poroso.

Papel Kraft

Marronáceo, resistente, áspero al tacto y muy poroso. Idóneo para imprimir sólo en negro, ya que los colores quedan difuminados en el color de su superficie amarronada y porosa.